Mi experiencia con el aceite de CBD

Uno de los problemas más comunes que he visto en los grupos de apoyo del hipotiroidismo (y de gente de mi edad en general) son los trastornos del sueño.

Si tú, como yo, eres una persona medio intensita en el trabajo y encuentras que tu mente no se apaga en la noche, por lo que puedes pasar HORAS pensando en pendientes, errores y el futuro antes de dormir, esto es para ti.

Había probado de todo: melatonina, aceites esenciales, pasiflora en pastillas, té de tumbavaquero, TAFIL (yeah i’m not proud), y a veces todo esto mezclado NO me hacía efecto.

Sí, soy una persona que sufre de ansiedad y honestamente por todo me estreso.

Pero durante este confinamiento me sentía un poco culpable con mi mamá y mi novio, que a veces tenían que aguantarse mi mal humor porque NO dormía bien.

Así que se me ocurrió pedir un aceitito de CBD.

¿Qué es el CBD?

CBD es corto para cannabidiol, un extracto que se saca de las plantas de cannabis. De este se saca un aceite que cura insomnio, ayuda a bajar niveles de ansiedad y estrés, regula las hormonas, quita dolores crónicos, relaja los músculos y controla convulsiones (para la gente que tiene epilepsia)… es básicamente milagroso.

Lo mejor es que según investigaciones es que tú cuerpo no se vuelve dependiente, por lo que puedes usarlo por largos periodos de tiempo sin preocupación. 

Así no estás consumiendo químicos, sino algo totalmente natural. 

¿Por qué te ayuda a dormir?

El CBD es algo interesante de hecho, haciendo un poco de investigación vi que tiene efectos diferentes, dependiendo de la hora en que te lo tomes. 

Regula los ciclos de sueño y activación del cerebro, por lo que si lo tomas en el día te ayuda a concentrarte mejor y en la noche a relajar, y por ende dormir.

¿Cuánto cuesta?

Yo encontré un proveedor en la página de Instagram Kanabos y por descuento del Día del Padre (HAHA) compré el pomito por 1400 pesos.

Haciendo cálculos, cada dosis cuesta 25 pesos, lo que la verdad se me hace bastante caro, pero juzgando por los resultados, les puedo decir que lo vale y que lo volvería a comprar.

¿Vale la pena?

A eso iba. La dosis recomendada es medio gotero en la mañana, durante el día y finalmente en la noche.

Honestamente al principio no sentí mucho efecto. Sin embargo, pasando los días comencé a notar muchos cambios en mí misma. Para empezar me deje de morder las uñas (o me las mordí menos, por lo menos), me dejaron de sudar las manos durante el trabajo, en la noche dormía mejor y más tiempo y en el día estaba menos ansiosa y agresiva.

En corto, I am now ZEN AS FUCK.

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